Follow by Email

miércoles 25 de enero de 2012

Cronograma Escuela para Padres

Dictada por Psicólogos
Ofrecemos una Escuela para Padres dictada por profesionales especialistas con amplia experiencia en el área
Altamente Participativa
Fomenta la discusión de diferentes temas, además de conocer la experiencia de otros padres que están viviendo la crianza
Horario
Todos los sábados de 8:30 a 11:30 am
Dirección
Av. Libertador, Torre las Delicias, piso 3, Oficina 3-A, Frente PDVSA la Campiña, Caracas


* CUPOS LIMITADOS *
Reserva por los teléfonos: 0212-3118266, 0414-267786 y 0412-9955174
Mail: psisoluciones@hotmail.com
Página Web: www.psisoluciones.com.ve

martes 17 de mayo de 2011

El Estrés: Una Mirada Cognitiva


Al hablar de estrés desde el punto de vista cognitivo se propone un modelo donde éste (el estrés) se define como: "una relación particular entre el individuo y el entorno, que es evaluado como amenazante y desbordante de sus recursos y que pone en peligro su bienestar" (Lazarus y Folkman, 1986).

Para entender esta concepción, los autores proponen dos conceptos importantes. En primer lugar, la Evaluación Cognitiva, que se refiere a la evaluación de los eventos internos o externos y será la que dé lugar a las variaciones observadas entre individuos ante situaciones similares; esto significa, un proceso que determina las consecuencias que un acontecimiento dado provocará en un individuo. En segundo lugar, el Afrontamiento, entendiéndose por esto los esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para mejorar las demandas específicas internas y/o externas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo (Lazarus y Folkman, 1986).

El objetivo de la evaluación cognitiva es que el individuo revise el significado y la importancia de la situación para su bienestar. A estos factores o variables cognitivas, englobados bajo el nombre de evaluación cognitiva, se les concede en este modelo la principal función de mediación entre los estímulos o situaciones de estrés y la reacción de estrés producida finalmente en el sujeto. En concordancia con el papel causal activo que se pretende atribuir al sujeto o la persona en esta teoría, la evaluación cognitiva es considerada el factor fundamental del que depende en último caso que el sujeto reaccione con estrés en una situación potencialmente estresante

Un aporte importante de este modelo es la identificación de tres clases de evaluación cognitiva: primaria, secundaria y reevaluación. La evaluación primaria consiste en la valoración de una situación como irrelevante, benigno-positiva, o estresante. Las valoraciones estresantes pueden tomar tres formas: de daño/pérdida, amenaza y de desafío. El daño/pérdida se refiere al perjuicio que el individuo ha sufrido ya, la amenaza se refiere a la anticipación de daños o pérdida y el desafío hace referencia a aquellos acontecimientos que significan la posibilidad de aprender o de ganar. La amenaza y el desafío no son polos opuestos de un mismo eje: pueden ocurrir de forma simultanea y deben considerarse por separado, aunque con frecuencia se hallan relacionados en la interpretación del acontecimiento.

La evaluación secundaria es una valoración relativa a lo que debe y puede hacerse. Incluye la valoración de la posible eficacia de las estrategias de afrontamiento, de la posibilidad de que una estrategia determinada pueda aplicarse de forma efectiva y la evaluación de las consecuencias de utilizar una estrategia determinada en el contexto de otras interpretaciones y demandas internas y/o externas.

La reevaluación se refiere al cambio efectuado en una evaluación previa a partir de nueva información recibida del propio individuo y/o del entorno. Una reevaluación difiere de una evaluación tan sólo en que la primera sigue a una evaluación previa. Algunas veces, las reevaluaciones son resultado de esfuerzos cognitivos de afrontamiento, estos son llamados reevaluaciones defensivas y muchas veces resultan difíciles de distinguir de las reevaluaciones basadas en la información recibida.

Sin duda alguna, la propia evaluación cognitiva constituye un importante factor mediador en el proceso del estrés y en algunos casos su función puede resultar decisiva para la reacción de estrés que se produzca. El reconocer este hecho, sin embargo, no resulta en absoluto incompatible con conceder el adecuado papel mediador o modulador que le corresponde tanto a las variables de naturaleza cognitiva (en forma de evaluación cognitiva en este caso) como a las variables de naturaleza fundamentalmente motora o de actividad manifiesta (como es el caso de las habilidades de afrontamiento) entre la situación estresante vivida por una persona y la propia reacción emocional de estrés experimentada por el mismo, especialmente cuando ésta se mantiene sostenida en el tiempo al ser incapaz la persona de afrontar y resolver adecuadamente la situación que la desencadenó.

En este sentido, una situación desencadenante de estrés podrían ser los desastres naturales, porque la persona que sobrevive a este tipo de suceso lo percibe como negativo, incontrolable, impredecible e indeseable y este tipo de evaluación refleja una falta de control, que probablemente repercutirá negativamente sobre el estado de salud de la persona que lo vive.

De regreso...


Estoy de nuevo poniéndome al día con el blog. Estuve algún tiempo retirada de las faenas del cyber espacio porque me estuve dedicando a la tarea más hermosa, como lo es ser madre. Próximamente les haré una reseña de mi experiencia con la maternidad.
Esperen mis próximas entregas....

sábado 11 de abril de 2009

El Divorcio


Con alta probabilidad cualquiera de nosotros ha estado relacionado directa o indirectamente con una situación de divorcio: ya sea que haya ocurrido en nuestros hogares o en las familias de nuestros amigos y allegados. Pareciera ser un fenómeno cada vez más común en nuestra sociedad. Curiosamente, las personas se casan por ”afinidad” y se divorcian por “incompatibilidad”. ¿Será que llaman afinidad a aspectos que no son lo suficientemente sólidos y profundos para mantenerse juntos?, o que la expresión “incompatibilidad de caracteres”, es sólo un término jurídico, tras la que se esconden las verdaderas razones por las que hombres y mujeres cancelan una relación matrimonial? Estas y otras inquietudes nos lleva a preguntarnos por las causas del divorcio.

Los especialistas señalan algunos aspectos importantes en el deterioro de la pareja y posterior divorcio: Infidelidad, conflictos de poder, intromisión de las familias de ambas partes, problemas económicos, problemas de comunicación, la vida sexual, la crianza de los hijos, la inmadurez emocional de los miembros de la pareja, expectativas irrealistas de los novios y novias acerca de la vida en pareja, etc. Quizá una causa principal pero menos visible de las rupturas matrimoniales es que muchas parejas se enamoran y se casan, suponiendo que con eso ha terminado la tarea conyugal. Tienden a pensar que todo lo demás funcionará automáticamente por el solo hecho de que se aman, lo cual dista mucho de ser verdad. Un matrimonio exitoso es un proceso que va más allá del amor, del noviazgo y de la ceremonia nupcial.

Aunque no hay una única causa que hace que las parejas se divorcien sino que se plantean una variedad de factores, de lo que si estamos seguros es que el divorcio es un proceso de ruptura doloroso y triste que requiere de una asesoría profesional muy especializada para que se pueda enfrentar de la manera menos traumática posible. Pareciera también un factor común que la pareja ante la crisis, comiencen a observarse como enemigos, rivales y puedan realizar acciones dirigidas a lesionar al otro, a veces sin darse cuenta que se podría estar perjudicando de una manera irreversible la salud emocional de los hijos e hijas quienes se presentan vulnerables ante la situación y muchas veces ni la comprenden. Pero también ocurre que ante situaciones de extremo conflicto, la mejor solución es la separación, pues al no llegar a una salida que mantenga el vínculo del matrimonio, se puede transitar hacia el divorcio tomando la decisión de mutuo acuerdo y de la forma más pacífica posible.

Si ha decidido casarse prontamente, le recomendamos lo siguiente:

• Aquellas personas que planifican casarse deben formarse e informarse acerca del matrimonio. Acudan a parejas que han logrado un matrimonio de larga data y sobretodo feliz. Pregúntenles cuales han sido los ingredientes que cada uno ha aportado a la relación. Busquen y analicen literatura sobre el tema.

• Intenten conocerse como son realmente y pensar que más allá de los mitos románticos acerca del matrimonio como: Él es el “amor de mi vida”, ella es “mi media naranja” o somos “almas gemelas”, debemos hacer elecciones de pareja de manera conciente, madura y asertiva.

• Procuren el mayor crecimiento personal posible en cuanto a sus emociones, comunicación, resolución de conflictos y negociación; clarifiquen consigo mismos y con el otro sus expectativas sobre el matrimonio. Y ante todo no olviden que el matrimonio es un proceso que exige respeto, compromiso, conocimiento y voluntad, no es un acto mágico que en sí mismo garantiza el éxito y la felicidad.

Y una vez que ha decidido divorciarse, ¿qué debería hacerse?

• A aquellas parejas que ya han decidido divorciarse les sugerimos buscar ayuda profesional. Un especialista puede facilitarles la revisión objetiva de sus problemas y la adquisición de nociones teóricas y prácticas que les permitan una mejor relación aún después de separados. Lo ideal es que la separación ocurra en términos amistosos, así la lesión emocional será menor.

• También le recomendamos a estas parejas de separados que adquieran información sobre la comunicación asertiva, el abandono de la lucha por el poder, la fijación de límites a terceras personas, la crianza de sus hijos y la negociación, esto le ayudará a entender las razones de su separación y les dará herramientas para llevarse mejor.

• Las parejas de divorciados no deben perder de vista que separarse de quien ha sido su pareja no es separarse de sus hijos. Es fundamental no usar a los hijos como peones dentro de una lucha contra el otro. Para ello un especialista puede ayudarles. La pareja debe tratar de alcanzar acuerdos en cuanto a alimentación, cuidado, visitas, etc.

• Finalmente, sugerimos hacer una especie de revisión que posibilite el crecimiento emocional para que en caso de intentar otra unión ésta resulte exitosa.

miércoles 3 de septiembre de 2008

Mejorando la Autoestima...


No existe un concepto único de autoestima, pero la misma palabra nos indica que significa “estimarse a sí mismo”. Así que defineremos autoestima como: el conjunto de creencias y sentimientos que cada persona experimenta respecto a si mismo.

Dentro de la psicología hay acuerdo en creer que la autoestima se forma en los primeros años de infancia. Los padres, madres y en general todo aquel adulto que se encargue de la crianza de los niños y las niñas son responsables de fomentar una sana autoestima. Podemos decir también que la autoestima está compuesta por tres aspectos, vamos explicarlos: Primero, El YO. Segundo, LOS OTROS. Y tercero el CONTEXTO. Al mencionar estos aspectos queremos aclarar que a aunque los otros y el contexto pueden afectar nuestra autoestima, el mayor peso se lo damos nosotros mismos. Lo más importante es el valor que le damos a nuestro propio ser.

Gozar de una autoestima adecuada nos permite tener buenas relaciones interpersonales, ser respetuosos y tolerantes. Estos aspectos son imprescindibles para desarrollarnos como seres humanos. Es importante saber que la autoestima es susceptible de cambiar y mejorar, y una de las maneras de lograrlo es abrirnos al contacto con los demás, escuchar la crítica constructiva y aceptarnos tal y como somos.

Recomendaciones para tener una Autoestima adecuada:

Primero, debemos saber que en muchas ocasiones experimentamos pensamientos automáticos o diálogos internos cuyo contenido está muy relacionado con el nivel de autoestima que tengamos. Trate de destacar lo positivo de usted mismo. Céntrese en las cosas que usted realiza bien y reconózcalas. Es mas fácil criticar que elogiar, pero no ceda ante esa tentación. Un buen ejercicio a realizar es analizar las siguientes preguntas: ¿Soy capaz de hacer bien las cosas?, ¿Merezco la felicidad?. Las respuestas son decisivas para determinar su nivel de autoestima. Si al responder estas preguntas siente que su autoestima no es sana busque la ayuda profesional de un psicólogo, con seguridad mejorará su relación consigo mismo y con quienes le rodean.

Los padres, madres y, en general, los adultos deben entender que el trato que le den a los niños y niñas influye directamente en su autoestima. Trate de usar con ellos expresiones positivas que los hagan sentir dignos. Por ejemplo: Eres un niño hermoso, eres una chica inteligente, cada día haces las cosas mejor, tu puedes lograrlo, etc. En caso de tener que corregir hágalo con firmeza, pero a la vez con amabilidad. Centre su observación en la conducta sin atacar la dignidad del niño. Por ejemplo: No es lo mismo decirle a un niño: “Debes recoger tus juguetes ya” que “eres un vago desordenado que no haces las cosa bien”. Son formas muy diferentes de decir las cosas. Aprenda a controlar sus emociones y no hiera física o sentimentalmente a los niños o adultos con los que usted se relaciona. Cuando sienta que va a explotar, retírese del lugar, cálmese, y después tome medidas adecuadas. Recuerde que sus agresiones físicas o verbales hieren gravemente el autoestima de los demás.

Por fortuna las conductas, los sentimientos y los pensamientos pueden cambiar. Así que usted puede desde ya mejorar su autoestima, aprendiendo a quererse y a aceptarse. Debemos reconocer que podemos equivocarnos y tener momentos difíciles, pero también que tenemos la capacidad siempre de salir adelante. Anímese a tener una sana autoestima y apreciara la vida mucho más.